• Editorial

El futuro de la infancia.


Con profunda tristeza nuevamente somos testigos de un crimen lamentablemente ahora en manos de un menor esto producto de la descomposición social, familiar, así como de una pujante cultura de muerte que impera en nuestro país, financiada y en muchos casos promovida por actores sociales y políticos que buscan que cada día se menosprecie más la vida humana y las relaciones familiares, motivando a concretar contundentemente el pensamiento, haciendo entender estos sucesos como parte de la cotidianidad, donde no pasa nada, donde nadie es responsable, pero además, donde mientras a mí, no me afecte directamente no me importa, hoy como nunca la niñez, los adolescentes y jóvenes están enfrentándose como generaciones a tristes y lamentables realidades, por lo que quisiera enfocarme en esta ocasión solo a abordar el problema de la infancia, pues el hablar de los otros dos grupos me implica puntualizar realidades particulares; tanto la UNICEF como otros organismos internacionales además de innumerables asociaciones civiles han evidenciado no solo los indicadores de hambre y falta de oportunidades educativas de la niñez sino además de la violencia en la que son formados dando como resultado que los niños que son violentados sean potencial semilla de cultivo para convertirse en el futuro en quien violente, amadores de sí mismos, sin afecto natural, intemperantes, en muchos casos con padres de papel es decir que los abandonaron o bien ausentes y preocupados pero igual ausentes, inmersos en muchos casos en la lucha diaria por sobrevivir y en otros casos inmersos en la lucha diaria por satisfacer sus propios vicioso y/o necesidades.


Por lo que es necesario resolver algunas preguntas:


¿Sigue siendo la misma, si nuestros hijos son los hijos de la patria? ¿por qué está patria no atiende su causa? ¿Será que la causa de la viuda, el huérfano, el niño maltratado no generan capital político? o ¿será que no hemos dimensionado como sociedad el círculo vicioso en el que nos encontramos y el fin que le depara a nuestra sociedad?

Hoy las discusiones políticas versan en todo, menos en causas, versan incluso en gustos y deseos por encima de realidades.


La gran pregunta es: ¿Qué le espera en el futuro a la niñez, si la tendencia sigue siendo la misma? Definitivamente están condenados a formar ciudadanos cada vez más insensibles y voraces capaces de todo y al costo que sea, donde además la maldad de los hijos se vea sobre los padres y por multiplicarse esta maldad el amor de todos se enfríe.


¿Te parece exagerado o catastrófico? Tan solo basta con analizar algunas de las últimas propuestas legislativas tales como: la ley de Infancias Trans, la del libre desarrollo de la personalidad, la renta de vientres, el aborto o los matrimonios igualitarios que apunta para que el día de mañana sea también entre cualquiera de los 116 tipos de género que reconoce la ONU.


Es tiempo de despertar, de asumir nuestro papel individual en nuestras casas, pero también el colectivo, en lo público, exigiendo políticas públicas con perspectiva de familia y llamando a las cosas por su nombre, antes de que una mentira repetida mil veces se convierta en una falsa y paradójica verdad que atente contra la inocencia de nuestros niños, pervierta sus mentes y conciencias, deshumanizándolos y llevándolos al extremo de olvidar su identidad y propósito.


La lucha es hoy y la causa: es la vida y nuestras familias.


Por: David E. Medina Rodríguez

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