• Juan Carlos Alonso Carreón

La vida democrática




La pésima administración de la riqueza publica, (porque México es un país con un territorio con gran riqueza), ha sido un factor de que existan muchísimos mexicanos pobres, quizás la pobreza incide en dejar de lado los valores éticos.


Lo malo es cuando nos gobiernan atendiendo los intereses y compromisos de particulares, que generalmente son en el orden de finanzas privadas y no de compromisos sociales, cuando los funcionarias actúan con mayor interés por sus puestos que por los asuntos de su encargo, por eso se debe ofrecer al electorado no sólo la esperanza de cambio, sino la oportunidad de mejorar sustancialmente.


La vida democrática debe ir más allá del gobierno, como modo de vida debe reflejarse en todas las organizaciones de la sociedad, de lo que se ha llamado sociedad civil. Debemos revisar nuestro entorno en pleno siglo XXI, ver que tanta democracia podemos advertir que existe en nuestras asociaciones, agrupaciones, organizaciones, puesto que éstas son células que se reflejarán en la sociedad en su conjunto.


Además, en el inicio de este nuevo milenio nos encontramos con un México polarizado ideológicamente, completamente bipartidista. En unas regiones la lucha electoral es PRI contra PAN, en otras es PRI contra PRD, en unas regiones el PAN doblega al PRD, en otras el PRD doblega al PAN, hay polarización ideológica de una región a otra, y conforme transcurrieron los años, en el inicio del milenio, pragmáticamente se unieron en algunas regiones las ideologías polarizadas.


¿Cómo unir a todo México en un mismo sentido?, el marco global apunta a un capitalismo, pues este capitalismo debe dejar sentir su lado social, transitar a una democracia participativa que seguramente el sentir de la mayoría de los mexicanos va a una democracia social, a centro izquierda, es natural que la prioridad para un país como México sea cubrir el rezago social.


Y qué decir de la polarización y juego de fuerzas políticas en el Congreso. En este inicio de milenio se prevé la Reforma del Estado, pasar del presidencialismo al parlamentarismo, o a un sistema “mixto”. Evidentemente la polarización ideológica del país se refleja en el Congreso, cuando es ahí donde se debe privilegiar el diálogo y el interés nacional por encima del interés de partido. Por nuestra parte, Beatriz Paredes manifestó que para el PRI, la agenda electoral es diferente a la agenda legislativa, ojalá todas las facciones políticas asuman tal actitud.


Los humanos somos seres políticos por naturaleza, pero… ¿Qué pasa?, dicen ciertas citas que: “El trabajo que nunca se empieza es el que tarda más en finalizarse”. J.R.R. Tolkien; “Estar en ocio muy prolongado no es reposo, es pereza”. Séneca; pero también hay una cita muy acertada al respecto: “El ocio no es no hacer nada; es tiempo libre para hacer cualquier cosa”. Floyd Dell; y en ese tiempo libre puedes dedicarte a actividades en busca del bienestar común, a actividades de participación política, buscar de manera organizada y como proyecto de nación el mayor bien para la mayoría, buscar preservar la democracia y la justicia social.


Lo peor que puede pasar es resignarnos a la impotencia social, a la sumisión colectiva que nos hace perder el valor de ciudadanos y nos cataloga como súbditos de un estado de cosas que es perjudicial para la inmensa gran mayoría de los mexicanos.


Solo nosotros podremos hacer realidad los preceptos teóricos mas nobles de bienestar social, la verdadera formación ciudadana va mas allá de forjar individuos que respeten las leyes y las instituciones, se trata de forjar seres que demanden el cumplimiento de las obligaciones de las autoridades, que demanden, busquen y participen por justicia social. Claro que no podemos forjar hábitos inculcando teoría, debemos actuar para que nuestra convivencia sea encaminada a mejorar nuestro entorno social.




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