• Editorial

México no tiene presdiente.


Así como lo lee, la teoría indica que en un principio el presidencialismo en México era omnipotente y omnipresente, sin embargo, ha habido sucesos en los que podemos considerar que México se ha quedado acéfalo ante las crisis emanadas de este mundo globalizado.


La renovación del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, evidenció que la dirección de las negociaciones era por parte del Canciller Marcelo Ebrard y la embajadora de México en Estados Unidos, Martha Bárcena Coqui. Las apariciones de AMLO eran solamente para comentar algunos avances, pero nunca existió un posicionamiento claro o alguna postura de parte del ejecutivo.


El segundo momento importante se que vivió México a la deriva, sin un rumbo, fue con las caravanas migrantes que entraron a territorio nacional por el sur y representaron una amenaza de la para la población en general. Nuevamente quien salió a otorgar posturas y posicionamientos fue Marcelo Ebrard, que en un desgastado discurso de no xenofobia, justificó la entrada de los migrantes. El problema se agravó cuando el presidente Trump se puso sólido en contra de AMLO y poniendo una bota sobre su cuello obligó a tomar acciones, el mandatario tuvo que instruir a la Guardia Nacional que evitara el paso a los centroamericanos.


Otro golpe duro por parte de la falta de autoridad de AMLO fueron las renuncias anticipas en la dirección del IMSS y del secretario de Hacienda y Crédito Público, ya que ambos tuvieron razones de sometimiento que los obligó a abandonar el barco de la 4T.


La captura y liberación de Ovidio Guzmán, hijo del Chapo Guzmán, puso nuevamente sobre el escenario político a actores secundarios de la 4T, la crisis la afrontó Alfonso Durazo, mientras que AMLO evadía el tema tanto de seguridad como de falta de poder por parte de las autoridades que se vieron rebasadas en Culiacán.


Finalmente, dentro de muchas otras crisis que se han vivido por no tener presidente, se encuentra la crisis del COVID-19, que ha sido completamente manejada por el Subsecretario de Salud el Dr. Hugo López-Gatell, todas las indicaciones y protocolos han sido expuestos por el subsecretario, cabe mencionar que AMLO ha roto todas las reglas y protocolos, no existe una mano firme por parte de la autoridad y eso genera una confusión en la audiencia que recibe los mensajes. AMLO escondido en la frase de: “dejaremos a los científicos y expertos que se encarguen de este tema”, ha demostrado falta de seriedad e inclusive de autoridad con los temas que le competen a la población.


Después de estos momentos que ha vivido AMLO existe la pregunta ¿México tiene presidente? La respuesta es SÍ, a veces es Marcelo Ebrard, a veces es Durazo, hoy lo es López-Gatell, pero nunca AMLO, él sigue de gira por el país mientras uno de tantos presidentes que tenemos arreglan las finanzas públicas, la seguridad, la salud y los asuntos internacionales.



Por: Príncipe Conti


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