• Emanuel Serrano Santillán

Emancipación del Estado Mexicano


Desde que era pequeño recuerdo la famosa frase de “Si Estados Unidos estornuda, a México le da gripa” palabras más, palabras menos, crecimos en un modelo político y económico basado en ideales americanos, pero no precisamente por nuestro continente, más bien por nuestros vecinos. Fuimos una copia mal traducida de una ideología que convertimos en un sistema que aún no funciona como el producto original.

¿Por qué nos da tanto miedo el presidente electo en Estados Unidos? Muchos podrían responder esta pregunta argumentando sus medidas migratorias y el radical nacionalismo que proclama, pero la realidad, es que ante nosotros tenemos una gran oportunidad, una oportunidad que no se presentaba desde hace muchísimos años y en lugar de ver el campo de crecimiento, nos limitamos a inventar excusas sobre lo fatídico que puede ser este acontecimiento.

Para comprender este tema tendríamos que analizar nuestro pasado antropológico y entender que dentro de las culturas prehispánicas la manera de llevar a cabo relaciones sanas entre las distintas colectividades, era a través de el tributo, mismo que a la fecha nos carcome poco a poco con la gran cantidad de productos que se exportan hacia el norte, es bien sabido que tenemos un país agraciado con recursos naturales que permiten que la materia prima que trabajamos sea de primera calidad, así, los productos que México realiza son dirigidos en gran parte a el mercado estadounidense, mismo al que nos hemos logrado adaptar y hemos sabido complacer llevándoles este “tributo” que muchos denominan relación bilateral, y de manera indirecta, se ha convertido en una esclavitud cordial.

Dentro del mexicano existe un chip que nos ha marcado desde antes de la conquista que nos mantiene sometidos a nosotros mismos por la brutalidad y avaricia que reinaba en aquel entonces. Luego en la época de la conquista, fortalecieron nuestro ciego ideal de esclavismo, en el cual, nuestro naciente imperio se convirtió en una fuente de explotación para la corona española. Pasaron algunos miles de héroes que con sus ideales de libertad nos convirtieron poco a poco en esclavos de un sistema sólido e innovador como era el de Estados Unidos, transformado a la fecha, en un esclavismo contemporáneo.

México ha ido creciendo colectivamente gracias a la globalización de conciencias, las nuevas ideas, la tecnología, el flujo de información, los millenials, la búsqueda de un mejor planeta y una humanidad más solidaria; son factores de cambio que culminan con una evolución para el país. Como Estado nacimos de golpe, los primero años fueron sumamente complicados para nuestra causa y no fue hasta los años 1900’s que aprendimos a caminar, fue una época en la que sin duda hubo tropiezos y desaciertos pero logramos caminar de la mano de nuestros tutores, que anteriormente ya nos habían cuidado y protegido, pasamos nuestra niñez observando como el mundo cambió mientras nosotros estábamos sentados en la banqueta comiendo un helado, mejor dicho, “ice cream”. Luego llegó nuestra adolescencia en la que nuestro espíritu de lucha salió a relucir, lo que nos llevó a pagar un precio muy alto lleno de mucho dolor y sangre a manos de quienes llevaban las riendas del país, todo esto, por mediados de los 60’s y principios de los 70’s, tuvimos algunas relaciones de Estado fallidas que terminaron en corazones rotos en los 80’s y 90’s, pero entendimos que debíamos madurar. Con el nuevo milenio le dimos una gran oportunidad de emprender a los nuevos proyectos y vaya, ¡negocio fracasado! así, México adolescente prefirió vivir en el amor platónico, enamorado de lo que podría ser y viviendo golpes, insultos y groserías por parte de el aula mundial.

Hoy tenemos un México más despierto y maduro, si bien, sus representantes muchas veces no lo asimilan, algunos millones de la población lo entienden. Hoy México debe de tomar una decisión importante, nuestro tutor nos quiere abandonar y nuestra medida será la emancipación, no necesariamente somos los más aptos para continuar solos, pero estamos en edad de crecer en base a lo que hemos aprendido, podemos cortar cadenas y profesionalizar la mano de obra mexicana.

Se ha comentado en varios blogs y redes sociales que se deben de consumir productos mexicanos, generando así, una revolución a través del mercado, pero seamos realistas, esa teoría no funciona, es solo un ideal de sabotaje para inducir al caos. Lo que sí debemos hacer, es fortalecer nuestra economía través de productos y servicios formales, tenemos una gran oportunidad en frente para crecer, para exportar a otras partes del mundo, para dejar de pagar tributos, para levantarnos de la resaca que nos ha dejado tanto tiempo en cama. Es momento de abrir nuestro panorama y dejar de observar solo al norte, la globalización y la tecnología son herramientas fundamentales para lograr el éxito, en nuestro país existe el ingenio y la capacidad para lograrlo, solo es cuestión de no tener miedo de dejar nuestra habitación y comenzar a vivir nuestra vida independiente.

Ojalá podamos aprovechar las oportunidades que no quieren que veamos, ojalá que México se dé cuenta de que puede ser autosuficiente y con nuevos mercados, ojalá podamos hacer maleta y observar otros panoramas, ojalá que podamos aprovechar la emancipación del Estado Mexicano.


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